Ya está próxima la temporada navideña, una época del año donde las casas se llenan de colorido. En la mayoría de los hogares, el belén y el árbol se convierten en los elementos centrales de la decoración.

Ya hemos hablado otras veces sobre decoración navideña en general, pero en esta ocasión aprovecharemos para exponer cómo planificar la decoración del árbol. Antes de entrar en materia, veremos brevemente los orígenes de esta tradición.

Orígenes del árbol de navidad

Se cree que esta costumbre navideña tiene su origen en las celebraciones de los vikingos que poblaban el norte de Europa.

En fechas próximas a la navidad, estos pueblos norteños decoraban un árbol de hoja perenne, que simbolizaba a Yggdrasil, el árbol del universo. Con ello celebraban el nacimiento de Frey, dios del sol y la fertilidad. Tras su conversión al cristianismo, estas gentes mantuvieron la costumbre para celebrar el nacimiento de Cristo.

En España, esta tradición llega en 1870 de la mano de Sofía Troubetzkoy, una princesa de origen ruso que tras quedar viuda se casó con el marqués de Alcañices, José Osorio y Silva.

Decoración típica navideña

Decoración de un árbol de navidad paso a paso

Realmente, no existe una manera correcta de decorar nuestro árbol, pero sí que es importante seguir una serie de pasos que nos asegurarán un excelente resultado.

Definir el esquema cromático

El paso previo a la decoración es definir el estilo y el esquema de colores que utilizaremos. De esta forma, podremos ir adquiriendo todos los adornos necesarios sin tener que ir con prisas de última o, sencillamente, poniendo sobre el árbol todos los ornamentos navideños que tenemos por casa. Hacia el final del artículo conoceremos algunas tendencias en las que nos podemos inspirar.

Elegir la ubicación adecuada

Decidir dónde vamos a colocar el árbol es fundamental, sobre todo si contamos con espacio limitado. En ocasiones, puede ser recomendable cambiar la distribución del mobiliario para dejar hueco al nuevo habitante de la casa.

Lo ideal es colocar el árbol de navidad cerca de un enchufe para no tener los cables de las luces por en medio del salón.

Si tenemos niños o mascotas, es importante elegir una zona donde no sea probable que pasen corriendo. Nos evitaremos algún que otro susto.

Una vez elegida la ubicación, debemos tener en cuenta las dimensiones del árbol. No solo hay que medir la altura, incluyendo la base y la estrella, hay que ser conscientes del perímetro de nuestro árbol.

Si el árbol es natural debemos mantenerlo lejos de fuentes de calor, como estufas y chimeneas, y regarlo un par de veces por semana.

Revisar dónde se va a colocar el árbol

Cubrir la base del árbol

No hay nada peor que dedicar una mañana para que nuestro árbol quede espectacular y dejar a la vista el pie de plástico o metal. Lo ideal es cubrirlo con una tela o colocar el árbol en una maceta.

Colocar una pieza de tela circular bajo el perímetro del árbol también servirá para recoger las hojas que caigan, si el árbol es natural, y además, permite esconder parte del cableado de las luces.

Abrir las ramas del árbol

Después de pasar casi 12 meses en una caja de cartón es necesario que vayamos abriendo cada una de las ramas del árbol. Esto le conferirá un aspecto más natural y evitará que se vean huecos entre las ramas.

Colocar las luces en el árbol

Si queremos dar un toque de luz al árbol las guirnaldas de luces LED son la mejor opción. Es importante que, si nos decidimos a utilizarlas, sean el primer elemento decorativo que coloquemos.

Pondremos las luces empezando desde arriba dejando unos 15 centímetros entre cada vuelta. Es importante asegurarnos de que las luces funcionan antes de ponerlas en el árbol y, por supuesto, desenrollarlas bien.

Lo primero que se debe poner son las luces

Colocar el espumillón

Una vez tenemos las luces, el siguiente paso es colocar los espumillones. Procederemos igual que con las luces, empezando desde la copa del árbol y continuando hacia abajo.

Poner las bolas de navidad y el resto de la decoración

Una vez tenemos las luces y el espumillón empezaremos a colocar las bolas y el resto de elementos decorativos.

Es conveniente empezar colocando bolas de color liso para crear una base que dé uniformidad al conjunto e ir añadiendo las más decorativas después. Para conseguir profundidad pondremos las de mayor tamaño en el centro del árbol y las pequeñas en la punta de las ramas.

Si tenemos bolas de cristal es mejor colocarlas en la parte superior del árbol de navidad, donde es más difícil que se caigan.

Finalmente, colocaremos el adorno de la copa. La estrella o el ángel son los más comunes, pero podemos usar copos de nieve, pájaros, etc. Es importante que no sea un elemento pesado, ya que estará sobre la parte más débil del árbol.

Las bolas es lo último que colocaremos en el árbol

Tendencias para decorar el árbol de navidad

Para ayudarnos a escoger los colores de la decoración os traemos algunas de las tendencias que se están imponiendo.

Estilo nórdico

Cada vez más de moda, la decoración nórdica también se cuela en la navidad. En este caso se huye de adornos con colores llamativos. El objetivo es conseguir un aspecto relajado con colores que tienden a los plateados y blancos.

Rojo clásico

Combinado con el verde propio del árbol es una apuesta segura. El rojo es uno de los colores más característicos de la navidad y, sin duda, de los más populares.

Adornos de navidad de color rojo

Decoración natural

Si nos gustan más los colores y las texturas que nos ofrece la naturaleza, podemos utilizar adornos hechos con materiales naturales como la madera. En lugar de espumillón, se pueden utilizar tiras de tela de saco u otro tipo de tejidos.

Tonos metálicos

Destacan sobre todo los dorados, aunque podemos utilizar colores más próximos al cobre o el bronce.

Si nos decidimos por este tipo de decoración, intentaremos no poner muchas luces ya que podría resultar demasiado recargado.

Adornos navideños dorados