Distribuir los puntos de luz en una estancia puede suponer más de un quebradero de cabeza. En esta ocasión trataremos de mostrar unas pautas que nos servirán de guía para responder cuestiones como: ¿Cuántos puntos de luz necesito? ¿Cómo tengo que distribuirlos? Entre otras.

Por dónde empezar

Lo primero que tenemos que tener presente son las dimensiones del espacio, tanto los metros cuadrados como la altura del techo y si se trata de un espacio totalmente diáfano.

Iluminación del salón

También, como ya hemos recomendado en diversas ocasiones, es importante saber para qué se va a utilizar la estancia. Las actividades que se realicen en el espacio son claves para determinar el tipo de luz necesario.

Es interesante echarle un vistazo a alguno de nuestros artículos de cómo iluminar espacios (dormitorios, comercios…) en los que explicamos los diferentes niveles de iluminación en los que debemos basar nuestra distribución.

Cuántos puntos de luz necesito

La forma más simple de estimar cuánta luz se necesita para iluminar una habitación es, si utilizamos iluminación LED, emplear unos 4W por metro cuadrado. Por ejemplo, en una habitación de 3m x 2.5m necesitaríamos unos 30W.

Sótano con luz natural

Si para iluminar la habitación decidimos utilizar placas downlight de 6W, tendríamos suficiente con 5 unidades, pero lo recomendable sería instalar 6 para que la iluminación fuera más uniforme.

Cómo influye la altura del techo

La altura del techo influye en dos aspectos fundamentales a la hora de elegir y ubicar las luminarias: la separación de las luces y la luminosidad de las mismas.

La separación más frecuente entre puntos de luz es de 1m o 1.2m. Si tenemos en cuenta que el techo suele estar a una altura de unos 2.40 metros, podemos deducir que la separación entre luminarias es aproximadamente la mitad de la altura del espacio.

Por otro lado, si los techos están más altos de lo habitual, necesitaremos unos downlights que proporcione mayor luminosidad.

Separación de las luces

Como hemos visto, la altura del espacio influye en la separación que daremos a las luminarias entre sí. Además, tomaremos una separación de 50 o 60cm respecto a las paredes.

Ubicación de los puntos de luz

Volviendo a nuestra habitación de ejemplo de 7.5 metros cuadrados, hemos concluido que con 6 downlight de 6W tendremos una iluminación general suficiente.

Distribución de los puntos de luz en el espacio

Siempre intentaremos que la iluminación sea lo más homogénea posible. Al ser una estancia rectangular lo más sencillo es disponer las luces de forma equidistante.

Planificar la iluminación de una estancia paso a paso

Una vez tenemos claros los fundamentos es hora de realizar un plan de iluminación paso a paso de un espacio más realista. Los únicos materiales que necesitamos son un lápiz, una cinta métrica, una regla y una hoja de papel, mejor si tiene algún tipo de cuadrícula.

1. Medir el espacio

Lo primero es medir la estancia y dibujarla e escala en el papel, señalando la ubicación de las puertas, ventanas, chimenea, etc.

Una de las escalas más empleadas es la 1:50, donde cada metro real se representa por 2cm en el papel.

Después dibujaremos todo el mobiliario de la sala.

2. Decide el uso de cada zona del espacio

Tal y como hemos comentado, es importante prever el uso y las actividades que se van a realizar en cada estancia o en determinadas partes de ella.

Puedes revisar los niveles de luz recomendados en diferentes estancias de una casa aquí.

Una estancia multifuncional necesita un sistema de iluminación que se adapte a las diferentes tareas que se realizan en ella.

Dormitorio con iluminación LED

En un salón comedor tendremos dos zonas claramente diferenciadas. En la zona de comer necesitaremos centrar la luz sobre la mesa y en la zona de estar será suficiente con una luz ambiental suave.

Si además somos unos ávidos lectores, nos será muy útil disponer de alguna luz de lectura.

En esta fase es en la que debemos decidir también si nos interesa resaltar algún elemento arquitectónico o decorativo.

3. Ubicar las luminarias

Ahora que ya sabemos dónde vamos a necesitar la luz, dibujaremos los puntos de luz y señalaremos las “zonas de influencia” de cada uno. Para calcular estas zonas podemos utilizar las ecuaciones que presentamos en el post sobre el ángulo de apertura LED.

Como guía indicar que, una luminaria con una apertura de 120º a 2.40 metros de altura ilumina en un diámetro de algo más de 8 metros a nivel del suelo. Si utilizamos una de 90º las superficie cubierta se reduciría a una circunferencia de 4.8 metros de diámetro.

Diferentes ángulos de apertura a la misma altura

Luminarias con diferentes ángulos de apertura a 3m de altura.

Si quisiéramos que los haces de luz de estas luminarias se cruzaran a un metro del suelo, tendríamos que separar las luces 4.85 y 2.8 metros respectivamente.

Si vamos a hacer una obra nueva o una reforma hay que tener en cuenta la ubicación de los interruptores y los enchufes.

Un tipo de luminarias para cada función

Existen multitud de lámparas, apliques, downlights, etc. que podemos elegir para iluminar una estancia, siendo los principales:

  • Luminarias de pared: Normalmente se emplean para ambientar y como complemento a la iluminación general. Son lámparas de pared o apliques que no suelen proporcionar una gran cantidad de luz, pero son fundamentales en la iluminación de cualquier espacio.
  • Luminarias de techo: Son los elementos básicos en la iluminación general. Se emplean generalmente plafones, downlights o lámparas de techo con un amplio ángulo de apertura para que la distribución de luz sea lo más uniforme posible.
  • Luces decorativas: El ejemplo más típico de este tipo de luz son las tiras LED que instalamos, por ejemplo, en la moldura del techo. Si bien no son esenciales, aportan un extra de estilo y personalidad.
  • Luces de trabajo: Aunque quizás trabajo no sea el nombre más exacto, permite diferenciarlas claramente del resto de tipos de luminarias. Son lámparas que se emplean para tareas concretas, como por ejemplo leer, que tienen unos requisitos de luz más específicos. Las lámparas de píe o de mesa son las más habituales.

Aun así, podemos encontrar modelos que se pueden ajustar a diferentes roles dentro de nuestra planificación. Por ejemplo, un downlight direccionable enfocado hacia la pared, puede ser una perfecta luz de ambiente o un aplique de pared, junto al cabecero de la cama, una luz de lectura muy práctica.

Esperamos que siguiendo estos pasos, podáis hacer realidad todos vuestros proyectos de iluminación. Como siempre podéis dejar cualquier duda en los comentarios.