No hace mucho os comentamos las diferentes ventajas que nos ofrecen las farolas LED en la iluminación vial y de jardines. En esta ocasión, vamos a presentar algunas de las tecnologías que se han ido empleando para alumbrar pueblos y ciudades.

La iluminación urbana

Cada vez es más común ver elementos con tecnología LED en la iluminación de los núcleos urbanos. Hace no demasiado la principal tecnología para este fin era la que utilizaban las lámparas de descarga.

Estas viejas luminarias ofrecían una cantidad de luz importante, pero si se realiza un estudio de la visión escotópica (la que se produce en condiciones de muy baja iluminación) su rendimiento se ve seriamente afectado.

Al comparar este tipo de luz con la que se consigue con las nuevas lámparas LED, estas últimas se perciben como más brillantes y, por tanto, seguras. Algunos estudios muestran cómo se mejora en un 100% la visión periférica mientras se conduce, mejorando los tiempos de reacción del conductor hasta en un 25%.

Tecnologías de iluminación vial

A continuación vamos a comparar las diferentes tecnologías que se han empleado en la iluminación urbana, en espacios como calles, jardines o plazas.

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Lámparas incandescentes

Se basan en calentar un filamento de metal con un encapsulado de cristal. Se caracterizan por su bajo coste, la buena reproducción del color y una ineficiencia más que notable. Solamente el 10% de la energía que consume se transforma en luz. La vida útil que presentan es muy reducida y hay que reemplazarlas con mucha frecuencia.

Lámparas de vapor de mercurio

Mejoran la eficiencia y la vida útil respecto a la incandescencia. Ofrecen una luz de un color azul-verdoso bastante desagradable. Son muy contaminantes, ya que contienen mercurio. Parte de la luz que emiten es ultravioleta.

lampara vapor de sodio

Lámpara de vapor de sodio

Lámparas de haluro metálico

Trabajan a grandes presiones y temperaturas. Esto hace que las luminarias deban estar especialmente preparadas para evitar cualquier tipo de accidente o incendio, si la lámpara falla. La luz que emiten reproduce bastante bien los colores. Además del tiempo inicial de encendido, si se apagan hay que esperar entre 5 y 10 minutos a que se puedan volver a encender. Contienen mercurio y plomo.

Lámparas de vapor de sodio

Existen dos versiones diferentes: la de alta presión (HPS) y la de baja presión (LPS), siendo la HPS la más popular. Su eficiencia es excelente, pero la luz que ofrecen es de muy baja calidad. Las LPS, por ejemplo, emiten luz en una sola frecuencia del espectro, lo que impide que se distingan los colores. Al igual que el resto de lámparas de descarga entre sus componentes hallamos plomo y mercurio.

Lámparas fluorescentes

Con una eficiencia a medio camino entre las alternativas incandescentes y HPS, empezaron a ser populares a finales de los 1930. La luz ofrecida es poco direccional, lo que no permite que las luminarias se instalen a demasiada altura. De nuevo nos encontramos con el problema del mercurio.

Bombilla CFL

Fluorescentes compactos

Son más conocidos como bombillas de bajo consumo o CFL por sus siglas en inglés. Presentan buena eficiencia y CRI. Su vida útil se ve muy reducida si los ciclos de encendido/apagado son frecuentes y también contienen mercurio, dificultando su reciclaje.

Lámparas LED

Basadas en semiconductores, los LED presentan gran eficiencia, durabilidad y no contienen materiales nocivos para el medio ambiente. Aunque inicialmente su precio era elevado, actualmente es una tecnología asequible. Entre sus ventajas podemos contar el reducido consumo energético, elevado CRI, totalmente regulable o que al ser direccional se reduce la contaminación lumínica.

El diseño de esta bombilla focaliza la luz en 180º

Sin duda, las soluciones de alumbrado público LED son la mejor opción para iluminar todo tipo de espacios y vías públicas, siendo seguras, resistentes y muy eficientes.